|
El Grupo Ecuménico que
trababja con respecto a la cuestión de comercio e inversión incluye
representantes de un espectro ancho de instituciones religiosas y clubes
basados en la fe en los Estados Unidos.
Creemos que las políticas y usos del comercio e inversión
internacionales presentan un serio desafío moral por su efecto profundo
sobre las vidas de la gente por todas partes del mundo y sobre la creación.
Por consiguiente, el
Grupo Ecuménico trata de animar y facilitar una dedicación más profunda
por comunidades de fe al debate público respecto a las políticas de
comercio e inversión. El desarrollo de estos principios es un primer paso hacia la
meta. Los principios tienen
dos propósitos: ayudar a la
gente a analizar y criticar las políticas del comercio y de la inversión
y entonces a representarse alternativas más justas y más fáciles a
mantener.
El Grupo Ecuménico
ofrece estos principios como una base para el estudio, la discusión, el
debate, y la acción en las sinagogas locales, templos, iglesias, lugares
sagrados, mezquitas, casas de reunión, y otras localidades donde la gente
se reune para deliberar respecto a los profundos puntos morales de nuestra
época. Esperamos que estos
principios puedan contribuir a discusiones útiles con los que desempeñan
papeles mayores en la formación de la economía del mundo:
jefes del gobierno, inversionistas, y jefes o líderes en los
negocios, y jefes o líderes en el mundo de los obreros.
Una Declaración Ecuménico
Respecto al Comercio Mundial y a la Inversión
En una época de
integración económica en aumento entre las naciones y la gente del mundo,
inequidades mundiales en aumento se han mostrado bien enfocadas.
Mientras que adelantos tecnológicos y otros han facilitado la
realización de una prosperidad material sin precedente para unos
segmentos de la humanidad, mucha gente ha llegado a ser fijada en la
pobreza, el hambre, y la enfermedad. En medio de disparidades e injusticias crecientes entre y
dentro de países, los gobiernos e instituciones económicas
internacionales han buscado cada vez más políticas empujadas por el
mercado (la bolsa), especialmente la expansión del comercio e inversión
internacionales. Este enfoque limitado ha servido demasiadas veces para
agravar la problema. Vemos la
necesidad por una comprensión más ancha, más holística de la actividad
económica de la humanidad.
Creemos, como miembros
de diversas communidades de fe, que principios morales y espirituales
pueden proporcionar dirección en la busca de gestiones prácticas para
dirigirse a los puntos éticos en disputa suscitados por el comercio e
inversión internacionales. En
este espíritu ofrecemos los cinco principios siguientes, cada uno acompañado
por nuestras observaciones y visiones para el futuro.
Estos principios se dirigen a todos los actores, públicos y
privados, ocupados en el comercio e inversión internacionales.
Creemos que la adopción de estos principios ayudará a la gente
por todas partes a formar el comercio y la inversión internacional para
adelantarse hacia la meta de una sociedad humana más justa, más posible
a sostener, y más próspero.
Principios
- Sistemas
de comercio e inversión internacionales deben de respetar y sostener
la dignidad de la persona humana, la integridad de la creación, y
nuestra común humanidad.
Todos seres humanos,
sin hacer caso de cualquiera distinción, han sido dotados por Dios con la
cualidad intrínseca e inalienable de la dignidad.
Este principio de la dignidad humana, tan fundamental a las
tradiciones de nuestra fe, demanda perentoriamente que el comercio e
inversión internacionales respeten los derechos, y las necesidades de la
gente encima de los principios del mercado.
Es nuestro convencimiento común que si debemos respetar la
integridad de la creación de Dios, el mundo natural con toda su riqueza y
diversidad, no deben ser sacrificado a motivos miopes fundados sobre la
ganancia. Creemos firmemente
que todos los seres humanos constituyen una gente responsable para esmero
y respeto mutual, (apoyo mutual). Si
un segmento de la sociedad humana está sufriendo, toda humanidad sufre.
El reconocimiento y la aceptación de nuestra humanidad común nos
habilitarán a formar el comercio e inversión para adelantarnos hacia la
meta de una sociedad humana, más equitativo, y más próspera.
Observamos:
-
Una
economía mundial que acentua muchas veces la prioridad del mercado y
de las ganancias antes de consideraciones humanas tal como el
bienestar de obreros, comunidades, y el mundo natural y el ambiente.
-
Una
creencia injustificada que los mercados solos pueden cuidar de las
necesidades de la gente empobrecida y de los que son vulnerables.
-
Actividades
del comercio internacional y de la inversión emprendidas bajo la
suposición falsa que los recursos son inagotables y que pueden ser
explotados sin límite.
-
Actividades
de actores económicos internacionales que violan derechos humanos
internacionales, y las convenciones del trabajo y del universo
natural.
Consideramos deseable lo que
sigue:
Relaciones
de comerico e inversión que protegen y promover la dignidad de la persona
humana, que aseguran el desarollo y el bienestar de la gente de todas las
naciones, y asegurar el ambiente natural del mundo para las generaciones
presentes y futuras.
2.
El comercio internacional y las actividades de la inversión deben
avanzar el bienestar común y deben ser evaluados del punto de vista de su
impacto sobre los que son los más vulnerables.
Para
que los usos del comercio y de la inversión realcen el bienestar de la
gente, la empresa privada debe avanzar la justicia distribuidora
(distributive justice), un desarollo humano que puede ser mantenido,
protección del ambiente natural, y aliviación de la pobreza.
El comercio y la inversión deben ayudar sociedades a llenar
necesidades sociales, tal como vidas seguras, salud y educación, y a
realizar los beneficios de los descubrimientos científicos, culturas, y
herencias espirituales. Entre las naciones las más empobrecidas del mundo, mujeres y
niños son muchas veces los que son los más vulnerables.
Observamos:
-
Inequidades
aumentando entre la gente rica y la gente empobrecida.
-
Deterioración
aumentando en la salud y el bienestar de la gente la más empobrecida
del mundo.
-
Concentraciones
creciendo de gente empobrecida en regiones seleccionadas del mundo.
-
Una
tendencia hacia la explotación y la modificación de la naturaleza,
de la gente, y de sus culturas.
-
Un
comercio de armas que constituye una parte integral de la economía
mundial.
-
Comercio
e inversión que a veces han resultado en la desplazación forzada de
populaciones.
-
Ciertos
casos donde el comercio y la inversión han ameliorado el bienestar de
gente empobrecida, ayudando a proporcionar trabajo significativo y
normas mejoradas de vida.
Consideramos deseable
lo que sigue:
Relaciones
de comercio e inversión que sostienen los principios de justicia social y
económico, mejoran el bienestar de todo el mundo (por medio de distribución
equitativa, condiciones justas de trabajo, y empleo significativo), y
promueven el adelanto de las mujeres en desarollo social y económico.
3.
Las políticas y decisiones del comercio e inversión
internacionales deben ser transparentes y deben envolver la participación
significativa de las personas las más vulnerables que tienen intereses en
el sujeto.
Para
que los usos del comercio y de la inversión avancen el bienestar común,
transparencia de práctica, participación significativa en la formación
de decisiones por los que son afectados, y la habilitación (empowerment)
de la gente vulnerable son esenciales.
La transparencia exige que todos los que participan tengan
concocimiento suficiente de los sujetos en disputa, las reglas y
procedimientos y otros elementos vitales del proceso de la fabricación de
decisiones. Los que son
vulnerables comprenden comunidades de gente ordinaria que, muchas veces,
llevan la carga de las consecuencias negativas del comercio y de la
inversión. Participación
significativa implica la necesidad de ayudar a los actores y economías
locales a hacerse más fuertes, exige la tranformación de las relaciones
de poder para creer oportunidades para los que son vulnerables a
participar como accionistas.
Observamos:
-
Estados
industriales e instituciones globales que a menudo hacen decisiones y
debaten políticas sin la participación llena de las personas
afectadas.
-
Las
mujeres denegadas participación en decisiones tocante a comercio e
inversión aunque hacen contribuciones a la economiá local y muchas
veces sufren más que otros de los efectos negativos de estas
decisiones.
-
La
participación evolucionando de la sociedad civil y gente de fe en diálogo
significativo con gobiernos y organismos en que hay cooperación entre
gobiernos a proposito de puntos relacionados al comercio e inversión
éticos.
Consideramos deseable
lo que sigue:
Las
instituciones internacionales y los procesos de política que incorporan
participación equitativa y autorización de todos los accionistas,
especialmente los países del Sud global y su gente y comunidades;
instituciones regionales que realzan opciones de comercio e inversión;
estructuras transparentes y responsables, nacionales y locales, en
que ciudadanos y organizmos de la sociedad civil participan
significativamente en decisiones políticas que afectan sus vidas;
y economías que estiman la habilidad de sostenerse, la dignidad
humana, la equidad, y la comunidad.
4.
Los sistemas de comercio e inversión internacionales deben
respetar el papel legítimo del gobierno, en colaboración con la sociedad,
de establecer políticas tocante al desarrollo y bienestar de su gente.
El
gobierno existe para servir a la necesidades de la sociedad.
Tiene un papel esencial en el establecimiento de prioridades y en
haciendo decisiones tocante al comercio y a la inversión para avanzar el
bienestar común. La sociedad
civil tiene el derecho a expresar libremente sus opiniones tocante a las
necesidades de la sociedad, discutirlas en la política público, y
participar por otros medios en decisiones que afectan la justicia social y
económica, y el medio ambiente.
Observamos:
-
Regímenes
del comercio e inversión internacionales que minan las prerrogativas
de la fabricación de decisiones de gobiernos nacionales en perjuicio
de economías y culturas locales.
-
Instituciones
multiláteras y gobiernos nacionales que muchas veces dan una posición
marginal al derecho de la sociedad civil a participar en las
decisiones de comercio e inversión.
-
Instituciones
multiláteras que frecuentemente ejercen presión en gobiernos a dar
prioridad a las necesidades del comercio además de los de la gente y
del medio ambiente.
-
Reglas
del comerio y de la inversión internacionales que impiden gobiernos y
la sociedad civil de tener corporaciones transnacionales responsables
para sus acciones.
Consideramos deseable
lo que sigue:
Instituciones
internacionales que respetan el derecho de gobiernos a establecer políticas
que aseguran el bienestar social y económico de su gente; colaboración entre la sociedad civil, los gobiernos, y las
instituciones internacionales para formar el comercio y la inversión para
avanzar hacia la meta de una sociedad humana justa y próspera;
y mecanismos que aseguran que actividades de corporaciones
transnacionales sirven el bienestar común.
5.
Sistemas internacionales de comercio e inversión deben
salvaguardar los comunes globales y respetar el derecho de comunidades
locales a proteger y desarrollar sus recursos naturales.
Los
comunes globales comprenden los sistemas naturales repartidos por todo el
mundo y ciclos que apuntalan el movimiento de los ecosistemas de todas
partes.. Son un componente
esencial de la herencia colectiva del género humano.
Todas la naciones y toda la gente, incluso los actores económicos,
tienen una responsabilidad común para la protección y conservación de
esta herencia. El comercio y la inversión deben ser llevado a cabo con
vigilancia y precaución, especialmente cuando el conocimiento científico
tocante al daño potencial de tal actividad a los comunes globales es
incompleto. El comercio y la inversión deben respetar estrictamente el
derecho y la responsabilidad de la gente y las comunidades de mantener los
comunes globales por el uso de sus recursos locales y tradicionales.
Observamos:
-
Patrones
dominantes de producción y consunción que a menudo causan devastación
del ambiente, la perdida de recursos, y la desaparición de especies.
-
Actividades
humanas que a menudo cargan demasiado los sistemas ecológicos y
sociales.
-
Comunidades
locales que corren el peligro de no poder realizar todos los
beneficios de sus recursos naturales, incluso la salud y el
sostenimiento, debido a regímenes de patentes internacionales.
Consideramos deseable
lo que sigue:
Sistemas
de comercio e inversión que salvaguardan los comunes globales, los
recursos naturales, y la biodiversidad;
ponen un premio alto en la habilidad de sostenerse;
son responsables para costos al ambiente y a la sociedad en fijando
los precios de mercancias y servicios;
y que reconocen que todas la formas de la vida tienen valor intrínseco
y pertenecen a nuestra herencia globa |